Serie
“Del Edén al Edén”
Entrevista a Elfred Lee.
Hope Media Chiapas.
¡Una sola pintura en 10 paneles!
Esta serie fue creada para la Universidad de La Sierra, California, E.U., compuesta originalmente por 10 paneles de 122 x 244 cm cada uno, formando un mural de 24 metros de longitud, representando todo el plan de salvación (escrito en la Biblia) en una sola pintura. Elfred trabajó casi 7 años, desde julio de 2007 hasta enero de 2014, culminando así la serie “Del Edén al Edén”, una historia del amor de Dios, Su gracia, y sobre cómo Él nos está rescatando de la muerte eterna, y nos da acceso a la vida eterna.
La Creación y el Edén perdido (panel 1)
Este es el corazón del plan divino: un Dios que crea por amor, sufre por la caída y promete restaurar. El Edén florece bajo la mano del Creador, la armonía entre criaturas y humanos revela el sueño original de Dios. Pero el pecado irrumpe y con él, la promesa. La esperanza no muere: el Cordero se presenta, la gracia se manifiesta, y la historia de salvación comienza.
Redescubre a un Dios que no solo te creó, sino que desde el principio diseñó un camino para encontrarte otra vez.
El pueblo del pacto (panel 2)
Desde el arco iris sobre el arca hasta el sueño de Jacob con una escalera al cielo, Dios busca al ser humano, lo llama, lo transforma. Aquí está la fe de Abraham, la lucha de Jacob, los sueños de José y entre cada escena, un mismo mensaje: ¡Dios está escribiendo una historia de redención contigo!
Así como a los patriarcas, Dios también te llama por tu nombre para llevarte más allá de tus límites y mostrarte que su plan tiene un lugar para ti.
La esclavitud y el éxodo (panel 3)
Dios escucha el clamor de su pueblo y actúa con poder. De la esclavitud en Egipto al cruce del mar Rojo, de la zarza ardiente al Sinaí, de las tablas de la Ley al tabernáculo, cada escena proclama que Dios no abandona. ¡Él camina con nosotros! Esta pintura es un llamado a confiar en el Dios que libera, guía y habita en medio de su pueblo.
Deja que el mismo Dios que abrió el mar y descendió en gloria, habite hoy en tu vida y te guíe con su luz.
Los jueces (panel 4)
En este panel desfilan hombres y mujeres que marcaron generaciones. Cuando el pueblo fallaba, Dios no se rendía: levantaba libertadores, guiaba con esperanza y restauraba el corazón arrepentido. Desde Josué a Rut, cada historia es prueba del Dios que transforma la debilidad en victoria.
Hoy, como entonces, Dios sigue buscando corazones dispuestos para hacer cosas extraordinarias con fe común.
El reino (panel 5)
Este cuadro nos lleva al corazón de una nación que conoce la gloria pero también el olvido. Reyes valientes, como David; sabios, como Salomón; y profetas fieles, como Elías, nos recuerdan que cuando el pueblo se desvía, Dios levanta voces para despertar corazones. Dios no se esconde. Él se revela con un mensaje claro: vuélvete a Mí y vivirás.
Hay un llamado para ti también. Dios sigue levantando mensajeros. Escucha su voz y deja que tu vida sea parte de su mensaje.
Los profetas (panel 6)
Dios está en control. Aun en tierras extranjeras, su pueblo brilla con fe. Profecías se revelan, naciones caen, y en medio del caos, Dios levanta testigos: Daniel, sus amigos, Ester, Esdras, Nehemías y también a los pioneros que preparan el camino. Nada escapa de su plan. Cada evento apunta hacia el Rey eterno que viene a restaurar todas las cosas.
Cuando todo parece incierto, recuerda que tu historia también está en manos del Dios que gobierna el tiempo, los imperios y tu vida.
El Mesías (panel 7)
Todo lo que la Biblia anunció, todo lo que los profetas esperaron, se cumple aquí: Jesús, el Hijo de Dios, ha venido. Nació en humildad, fue bautizado, sanó al herido, enseñó con poder y abrazó a los marginados. Sus pasos marcaron un nuevo comienzo. El pesebre, el Jordán, las parábolas, los milagros —grita esperanza.
Mira a Jesús. Conócelo, síguelo, ámalo. Él es el centro de la historia y quiere ser el centro de tu vida también.
Pasión, muerte y resurrección de Jesús (panel 8)
Jesús entra en Jerusalén, calma tempestades, alimenta multitudes, pero colgado de un madero realiza el más grande milagro. Allí, entre el dolor y la oscuridad, el amor de Dios alcanza su máxima expresión. El pecado es vencido, la esperanza resucita. La tumba no pudo retenerlo. Y al ascender, dejó una promesa viva: volverá por los suyos.
No es solo historia, es tu redención. La cruz fue por ti. Su resurrección también. Camina cada día con la certeza de que Jesús ya lo dio todo por amor a ti.
Los apóstoles (panel 9)
El movimiento que cambió al mundo: la iglesia naciente. La palabra se predica con poder, y los corazones son encendidos por la esperanza del Evangelio. Los discípulos y los nuevos creyentes rompen cadenas, desafían imperios y llevan la luz a cada rincón. Esta historia no quedó en el pasado, continúa hoy. Cada voz que proclama, es parte del mismo llamado.
Tú también eres parte, vive para anunciar al Cristo resucitado con tu vida, tu historia y tu fe. Sostiene la luz del evangelio.
El Apocalipsis y el Edén restaurado (panel 10)
La historia que comenzó en un jardín, termina —o mejor dicho, comienza de nuevo—. El mal es derrotado, el juicio es justo, y la promesa se cumple: Dios vuelve a vivir con su pueblo. Cristo regresa, resucita a los suyos, y hace nuevas todas las cosas. Ya no hay más muerte, ni llanto, ni dolor. El Edén que fue cerrado en Génesis, se abre de nuevo para los redimidos.
El cielo es real, y está más cerca de lo que imaginas. La puerta está abierta. Tú también estás invitado a volver al Edén.









